Ruinas Bodegas Clunia

Así somos

La virtud de lo extremo

Historia antigua. En este viñedo el arado descubre la crónica de otro tiempo. Monedas y otros vestigios de ese asentamiento romano que un día habitó estas tierras donde hoy crecen nuestros viñedos “El Gerbal” y “La Encina” vendimiados en pequeñas cestas como hicieron hace más de dos siglos en estas mismas tierras de Burgos. Hay quien se crece ante un entorno hostil. En estas tierras altas, pedregosas y ariscas hace siglos que grandes civilizaciones encontraron un lugar donde asentarse y crecer. Ellos conocían la virtud de lo extremo.

A finales de los 90 nace la historia reciente de Clunia. Clunia es la respuesta a un proyecto enológico, a un sueño y a una necesidad de elaborar unos vinos con la virtuosidad de lo extremo, sin añadidos. Unos vinos de una tierra con siglos de experiencia, una tierra árida, dura por su estructura, por su altura y por el clima que la baña. En esas condiciones extremas encontró lugar nuestro anhelo de elaborar los vinos que hoy son realidad: los vinos de Clunia.